El presidente de EEUU, Joe Biden, ha sorprendido a propios y extraños con unas declaraciones subidas de tono en un acto de recaudación de fondos para su campaña electoral.

El mandatario llamó a su homólogo ruso Vladimir Putin «loco hijo de puta» para valorar sus acciones en el plano internacional.

«Tenemos loco un hijo de puta como ese tipo de Putin y otros, y siempre tenemos que preocuparnos por el conflicto nuclear«, afirmó.

Aunque era un evento de partido en San Francisco, actuaba en calidad de presidente, y no como acto privado, y sorprendió por estas declaraciones que seguramente tendrán respuesta desde Rusia.

Biden no dijo todas las palabras de esta expresión ofensiva, sino que empleó las populares siglas que en inglés todos conocen, «SOB«, que significan «son of a bitch«, es decir, el «hijo de puta» en castellano.

No hubo grabaciones de estas palabras y sólo la escucharon los presentes en el evento, un reducido grupo de periodistas.

No es la primera vez

El presidente estadounidense suele referirse con dureza a Biden, y en el pasado ya le había llamado «dictador«, «carnicero» y «criminal de guerra«, en todos los casos tras el estallido de la guerra de Ucrania.

Pero es que estas declaraciones no se analizan en su país como un insulto sin más, sino otro preocupante gesto de un mandatario político que parece no contenerse en público como es debido, guardando las formas.

Su edad, 81 años, y su estado de agilidad mental preocupan y mucho entre sus filas, puesto que creen que tendrá complicada una campaña tan dura como la que se espera en su duelo contra Donald Trump. Las elecciones son en noviembre, pero antes llegarán meses agotadores de actividad internacional y campaña electoral.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *