La defensa del ex futbolista del Barça, Dani Alves, ha contratado a 2 psicólogas en calidad de peritos que han tenido que constatar en el juicio en el que está acusado de presuntamente agredir sexualmente a una joven una noche en una discoteca de Barcelona, que el brasileño «sabía lo que estaba sucediendo» aunque estuviera ebrio.

En la que fue la segunda jornada de juicio, aseguraron que pudieron «corroborar, había evidencias», que la noche de la agresión Alves estaba ebrio, para lo que han hecho referencia al ticket del restaurante donde cenó esa noche con 5 amigos, en el que consta vino y whisky, y las cámaras de seguridad de la discoteca Sutton, donde aparece tomando champán.

Sin embargo a través de este ticket no pudieron saber «la cantidad concreta que tomó, porque no hay prueba de alcoholemia» y compartió mesa con varias personas más, y tampoco pueden aclarar cuánto bebió en la discoteca porque sólo está grabado el momento en que le rellenan la copa.

También vieron que «se relacionaba con personas que no conocía y las abrazaba, que es ilógico en él, había descoordinación motora, parece como que se caiga», han relatado sobre las imágenes, y han asegurado que Alves no es una persona habituada a tomar alcohol.

La defensa del jugador ha intentado así utilizar el consumo de alcohol como atenuante en una eventual condena, y a preguntas de la abogada de la acusación particular, Ester García, las psicólogas han admitido:

«Claro que podía distinguir el bien del mal, porque no tenía alteración de la realidad». El jugador, en cambio, tenía «las capacidades cognitivas levemente afectadas», pero sabía lo que estaba ocurriendo.

Una versión que se vio refrendada por la declaración de la que todavía es esposa del futbolista, la modelo Joana Sanz.

El alcohol es un elemento de última y debe quedar fuera del caso

Ante la sección 21ª de la Audiencia de Barcelona ha continuado este miércoles el juicio contra Dani Alves, a quien la Fiscalía pide 9 años de cárcel.

Mientras que la acusación particular de la víctima eleva la pena a 12 años y la defensa solicita la absolución. El jugador declarará esta tarde, previsiblemente.

En el juicio por agresión sexual contra Dani Alves han hablado la victima, su amiga, su prima, trabajadores y responsables de la discoteca Sutton junto a los mossos d’esquadra que acudieron al local. Pero aún faltaban por declarar ante el tribunal los peritos del caso.

Los forenses del Hospital Clínic y del juzgado han chocado con los contratados por parte de Alves, que han arremetido con contundencia contra la víctima, a la que han cuestionado su relato de agresión sexual.

Mientras la declaración de los peritos del juzgado se ha desarrollado en los términos habituales de las periciales médicas (han explicado las pruebas que hicieron a la joven, su estado emocional y sus conclusiones), la pericial de parte, en especial la psiquiatra contratada por Alves, ha incurrido en muchas más valoraciones y opiniones. La psiquiatra y el médico no sólo han cuestionado a la víctima, sino también la forma de trabajar de sus colegas.

Para terminar, a preguntas de la defensa del acusado, la letrada Inés García, las forenses han reconocido que la factura del restaurante se la proporcionó la letrada de Alves este pasado mes de enero, lo que apuntala el alegato de que el del alcohol es un elemento introducido a última hora y que debe quedar apartado de la sentencia del caso.

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