El sistema judicial es uno de los eslabones básicos en el estado de bienestar del que todos disfrutamos hoy en día. Un ámbito donde el conjunto de la población se puede defender de los daños sufridos por parte de terceros, haciendo así, como su propio nombre indica, justicia. Ahora bien, ¿qué sucede cuando el denunciante miente? Este tipo de acciones traen consigo un enorme impacto para quienes reciben una acusación falsa y, por consiguiente, no pueden ni deben quedar impunes. Veamos cuáles son las consecuencias de hacer una denuncia falsa y cómo defenderse de ellas.

Cuáles son los efectos de realizar una denuncia falsa

Las denuncias son el medio formal mediante el cual una persona puede acusar a otra de haber sido víctima de algún tipo de perjuicio para así llevarla a juicio. No obstante, hay ocasiones en las que esta acusación no es real. Una acción que se engloba en la categoría de delito y que no debe pasarse por alto, fruto de los grandes daños que suelen provocar en las víctimas de las imputaciones irreales. De hecho, al ser un delito, encontramos graves consecuencias para quienes lo hacen. Pero, ¿cuáles son los elementos necesarios para llegar al delito de denuncia falsa?

La primera y principal es que se haga una imputación precisa sobre hechos concretos sobre un tercero determinado, los cuales han de ser constitutivos de delitos. Si todo lo afirmado termina siendo falso y haya intención delictiva por parte de quien acusa, estaríamos efectivamente ante una denuncia falsa. Sin embargo, hay otras tantas formas de manchar la reputación de alguien y que igualmente sea delito, como es el caso de las calumnias y las difamaciones.

Es imposible dar una respuesta exacta a la incógnita de cuál es la pena por hacer una denuncia falsa. No obstante, sí existen ciertas bases que conviene valorar. Es decir, toda denuncia falsa que se demuestre como tal y llegue a juicio puede traer consigo multas de gran coste económico e incluso penas de prisión. Es más, cuando el testimonio falso acuse a un tercero de un delito grave, la pena será de seis meses a dos años de cárcel; mientras que en los delitos menos graves o en los leves, se aplican multas de doce a veinticuatro meses y de tres y seis meses respectivamente. Sin embargo, para que todo esto se produzca, es necesario que la víctima en cuestión denuncie.

Cómo defenderse de una denuncia falsa

Si eres víctima de un delito de denuncia falsa (o de cualquier otro) es prioritario que te pongas en contacto con despachos de abogados preparados para abordar con contundencia el episodio. Este es el caso de la firma Palladino Pellón & Asociados, considerada como una de las más relevantes en materia de derecho penal en nuestro país. Ellos te asesorarán de forma pormenorizada cuáles van a ser las vías de actuación y las previsiones de éxito, tendiéndote la mano en todo momento para que plantes cara al proceso judicial con confianza.

No obstante, nos gustaría comentar algo que les sucede a muchas de las personas que sufren una denuncia falsa: dejan pasar el caso. Después de pelear en los tribunales con todo el estrés asociado a haber recibido una acusación delictiva irreal, el agotamiento es sustancial. Poner otra denuncia supone empezar de nuevo la batalla legal y rememorar momentos complicados. Ahora bien, si este es tu caso, te animamos a que te pongas manos a la obra y no dejes que todo se diluya. Una decisión que irá en pro de tu reputación, tu bienestar personal y del sistema judicial en su conjunto.

Sea como sea, el papel de despachos como el de Palladino Pellón & Asociados es determinante en estos supuestos. Su dilatada trayectoria y su compromiso por la justicia son elementos clave que te ayudarán a superar esta fase tan dolorosa en tu vida. Porque te mereces que la verdad salga a la luz, denunciando así a quien atacó tu integridad sin pensar en las consecuencias de hacerlo.

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