La sentencia condenatoria a Dani Alves fue una de las noticias del día de ayer, jueves, y ha sido muy debatida la pena de tan sólo 4 años y medio por violación.

Desde que se hiciera pública la sentencia judicial, muchos juristas y otros expertos han analizado las circunstancias de esa condena mínima y especulan con cuándo podría salir de la cárcel el futbolista brasileño.

Teniendo en cuenta que ingresó en prisión preventiva en enero de 2023, lleva más de 13 meses en la cárcel, por lo que computa como parte de la pena cumplida.

Es cierto que la condena establece unos plazos mínimos de obligado cumplimiento, pero se deja claro que el reo podría obtener los habituales beneficios penitenciarios de los condenados en caso de buen comportamiento.

Así, Alves podría obtener el tercer grado penitenciario relativamente pronto. Y es que la política penitenciaria deja claro que cuando el reo haya cumplido un tercio de su condena, tiene derecho a acogerse al tercer grado si así lo aprecia el juez de Vigilancia Penitenciaria, en función de la Ley General Penitenciaria de 1979, aún en vigor.

Además, un decreto de 1996 sobre reglamento penitenciario permite acogerse a estos beneficios para llegar al tercer grado.

Los recursos de las partes

Por eso serán importantes los próximos pasos. La defensa de Dani Alves pedirá en el recurso de la condena una rebaja de la pena, para que su cliente deje así la prisión cuanto antes.

Por su parte, es más que previsible que tanto Fiscalía como la acusación particular de la víctima de violación recurran la sentencia para que Alves vea ampliada su pena, algo que ocurrirá en la instancia superior, el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña.

Después, si tampoco les satisface a las partes su pronunciamiento, pueden recurrir ante el Tribunal Supremo, como ya ocurriera con el caso de ‘La Manada‘, por ejemplo, cuando al final la víctima logró un aumento de penas en esta instancia superior.

Si Alves logra el tercer grado, lograría permisos para salir de prisión y sólo tener que volver a dormir e incluso disfrutar de permisos para los fines de semana.

Como ayer mismo se analizó sobre la sentencia, la clave para que al futbolista le cayera la pena mínima por violación fueron los 150.000 euros que abonó a la víctima al poco tiempo de comenzar el proceso judicial. Con ello, se le ha aplicado un atenuante de condena en concepto de «reparación de daño«.

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