Dicen que esta vez sí, está hecho el fichaje de Kylian Mbappé por el Real Madrid, que llegaría libre este verano después de no activar el delantero francés su opción renovar con el PSG.

Pero hay muchas dudas sobre su llegada, sobre todo desde el punto de vista económico, aunque también desde el deportivo.

La noticia la adelantó este fin de semana pasado el diario ‘Le Parisien’, y lo confirmaba una embajadora francesa, asegurando que estaba «hecho«.

El programa ‘El Larguero’ de la ‘SER’ habló anoche con el corresponsal español del diario parisino y detalló más claves de esa noticia sobre la llegada del astro mundial.

Según este periodista, el «sueño» de Mbappé siempre fue jugar de blanco y que «algún día» iba a terminar cumpliéndolo, parece que este verano.

Pero la ‘SER’ también da una noticia negativa: al parecer las pretensiones económicas de Mbappé son muy ambiciosas y chocan de frente con la política de austeridad que mantiene el Madrid desde hace años para lograr el equilibrio financiero.

Pretensiones económicas de Mbappé

Se afirmó que el atacante del PSG pretende ser uno de los mejores pagados del mundo y exigirá 50 millones de salario bruto por temporada. Cifras a las que quizás el Madrid podría llegar, rentabilizando su imagen y rendimiento dentro del campo, pero que supondría un efecto ‘inflacionario’ en cuanto a los sueldos de la plantilla. Y se que otras estrellas del vestuario blanco pedirán aumentos para ver recompensados sus esfuerzos y rendimiento.Y no es sólo eso: se habla de que, como Mbappé llegaría gratis por fin de contrato, como es costumbre en los llamados ‘agentes libres’, pedirá una prima de fichaje. También la cobraron jugadores como Dvaid Alaba y Antonio Rüdiger, sin ir más lejos. El problema es que esa prima, en el caso del francés, es muy elevada, hablándose de una cifra de 120 millones de euros.

Dicho de otra manera, aunque Mbappé llega libre de contrato, al final, en la práctica, es como si costase como un fichaje más, y el club blanco tendrá que pagarle al jugador esa cantidad de dinero tan elevada. Es lo que costó Jude Bellingham el pasado verano, para hacernos una idea.

Pero hay más: como Mbappé intuye que el club blanco explotará su imagen al máximo, éste exige una importante proporción a la hora de repartir las ganancias por derechos de imagen. Esto, es cierto, es algo que anteriores estrellas blancas como Cristiano Ronaldo también exigían a cambio de tener salarios moderados.

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