Celebrando el cumpleaños de una de las más grandes artistas del siglo XX, Nina Simone, con su mezcla de jazz, blues, pop, folk y góspel,  queremos recordarla con algunos de nuestros discos favoritos de su carrera, después de haber elegido ya nuestras 20 canciones favoritas de su carrera.

Little Girl Blue (1959)

El disco de debut es también el más jazz de su carrera, una colección de estándares interpretados por Nina, su piano y su voz, acompañada solo por un contrabajo y una batería. Aquí está la canción más popular de su carrera, ‘My Baby Just Cares For Me’, en la que demuestra toda su clase, aunque en su momento la canción que le dio la fama fue su interpretación del ‘I Loves You, Porgy’ de los Gershwin, pero también cabe destacar su lectura del ‘Mood Indigo’ de Duke Ellington (un compositor al que dedicaría un disco entero) o la canción titualr de la dupla formada por Richard Rodgers y Lorenz Hart.

Nina Simone in Concert (1964)

Cuando Nina Simone se presentó en el mítico Carnegie Hall, de Nueva York, en marzo y abril del 64 ya era toda una activista del Movimiento de los Derechos Civiles pero fue a partir de aquí cuando fue una de las caras visibles del movimiento, gracias a canciones como ‘Old Jim Crow’, ‘Go Limp’, ‘Pirate Jenny’ y, principalmente, ‘Mississippi Goddamn’, una canción que se podría traducir por ‘¡Mississippi, maldita sea!’ aunque oyendo la rabia y pasión con la que la interpreta Simone bien podría haberse llamado ‘Mississppi, púdrete en el infierno’. Y es que esta fue su respuesta al asesinato de Emmett Till y Medgar Evers en el Mississippi y a la muerte de 4 niños con una bomba en una iglesia negra de Alabama. La canción fue uno de los himnos del Movimiento por los Derechos Civiles y Simone la interpretó delante de 10.000 personas tras la marcha de Martin Luther King en Selma.

I Put a Spell on You (1965)

La carrera de Simone tuvo muchos grandes momentos pero pienso que su periodo de esplendor fueron los discos que publicó entre 1965 y 1967 en Phillips, con el magnífico arreglista Hal Mooney detrás. Mooney ya había trabajado con otras divas que se movían entre el jazz y el R&B como Sarah Vaughan o Dinah Washington pero lo que creó para Nina Simone fue superlativo.Baste escuchar el arreglo de esta brutalidad llamada ‘Feeling Good’, montando un formidable sentido del drama solo igualado por la excelente rendición vocal de la artista. Pero es que aquí también están uno de sus mayores éxitos, la canción titular, o su acecamiento a la ‘chanson’ francesa, con versiones de Brel y Aznavour. Uno de sus discos más pop y, por tanto, una de las mejores puertas de entrada a su catálogo.

Wild Is the Wind (1966)

Mi disco favorito de una artista en el momento más álgido de su carrera, aquí lo que hace Simone es crear un disco como tal, una suite de canciones que van mejor acompañadas las unas de las otras, un disco nocturno, melancólico y aterciopelado en el que Nina funde pop, blues y jazz para crear un viaje inollvidable por su arte. Recuerden que estamos en 1966, el año del ‘Revolver’ de los Beatles, y el disco de larga duración es algo totalmente nuevo, pero aquí está Nina entregando uno con algunas de las mejores canciones de su carrera, como la propia ‘Four Women’ o las exceelntes vertsiones como ‘Black Is the Color of My True Love’s Hair’, ‘Lilac wine’ o la canción titular. Su huella se puede seguir por alguno de los artistas más importantes del siglo XX como Bowie, que versionaría ‘Wild Is the Wind’ para ‘Station To station’ o Jeff Buckley que recuperaría ‘Lilac Wine’ para ‘Grace’.

Nina Simone Sings the Blues (1967)

El título no engaña, este es el disco más blues de Nina Simone, claro que pasado por su propio e inimitable estilo, también ayuda al sabor blues la presencia del guitarrista Eric Gale, aunque la gran estrella del show es ella misma que mete 5 composiciones propias, como la fundamental y sexy ‘I Want a Little Sugar in My Bowl’, con la que rendía homenaje a una de sus mayores influencias, Bessie Smith, otro himno de los derechos civiles como ‘Backlash Blues’ o ese gran tema que abre el disco, ‘Do I Move You?’, aunque también hay tiempo para otra gran rendición de otra de las canciones de ‘Porgy & Bess’, ‘My Man’s Gone Now’ o para hacer suya el ‘House Of The Rising Sun’.

Otros 5 discos imprescindibles:

Nina Simone at Newport (1960)
Nina Simone Sings Ellington (1962)
Pastel Blues (1965)
High Priestess of Soul (1967)
‘Nuff Said! (1968)

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