La Comisión Antiviolencia ha acordado proponer una sanción de 6.000 euros y la prohibición de acceso a los recintos deportivos durante 12 meses a un seguidor menor de edad del Rayo vallecano que tocó el culo del futbolista argentino Lucas Ocampos, delantero del Sevilla, cuando se disponía a hacer un saque de banda durante el partido liguero disputado por ambos conjuntos en el estadio de Vallecas.

Según la Ley Orgánica 5/2000, de 12 de enero, reguladora de la responsabilidad penal de los menores, «cuando el responsable de los hechos cometidos sea un menor de 18 años, responderán solidariamente con él de los daños y perjuicios causados sus padres, tutores, acogedores y guardadores legales o de hecho, por este orden».

Dicha legislación, además, establece en este sentido que cuando los padres «no hubieren favorecido la conducta del menor con dolo o negligencia grave, su responsabilidad podrá ser moderada por el Juez según los casos».

En su comunicado, Antiviolencia explica que el seguidor rayista, que estaba sentado en primera fila, le tocó el culo a Ocampos con un dedo cuando el futbolista se disponía a reanudar el juego.

«Este grave hecho contra la integridad del futbolista del equipo visitante provocó la interrupción del encuentro durante varios minutos. Tras lo ocurrido, el espectador y sus acompañantes mostraron una actitud jocosa y desafiante ante las protestas del jugador», argumenta la Comisión.

Además, LaLiga confirmó que interpondría una denuncia contra el autor de esta agresión ante la Fiscalía de Menores.

«Si pasara en el fútbol femenino estaríamos hablando de otra cosa»

El futbolista del Sevilla, que le dirigió algunas palabras al menor, llamó al árbitro para pedir intervención y el mismo, tras consultar lo sucedido, decidió avisar al delegado del Rayo para que no volviese a ocurrir.

Tras este primer intento de solucionar el problema, Ocampos volvió a la banda para sacar y se encontró de nuevo con las quejas del aficionado cuando tenía el balón en las manos. Lo que provocó que los miembros de seguridad del Estadio de Vallecas llamaran la atención al aficionado implicado en los hechos.

El jugador del Sevilla fue preguntado tras el partido por lo sucedido y señaló que «estas cosas no pueden pasar». «Si pasara en el fútbol femenino, estaríamos hablando de otra cosa. Hay que hacer hincapié en esto. Ojalá LaLiga tome represalias. Hoy me pasó a mí y gracias a Dios no reaccioné. Otro jugador pudo haber reaccionado y hubiese sido un escándalo, pero no esto es un partido de fútbol y estoy haciendo mi trabajo», subrayó tras el partido.

El propio Ocampos reflexionó de lo sucedido: «Siempre un tonto en todos lados. Lo que me da pena es que se mancha el fútbol, a una afición que escucha cómo cantan y yo no soy del Rayo. La verdad es que me duele porque creo que hubiera reaccionado de otra manera, estuve a punto, pero tengo familia y unas hijas que tienen que ir al colegio mañana y su papá le pegó un aficionado… la verdad es que no se lo merece nadie. Un tonto no va a manchar a la afición», concluyó.

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