Los resultados de las elecciones generales del pasado 23 de julio marcaron el mejor resultado de los dos partidos tradicionales, PSOE y PP, desde las elecciones de 2011, más de una década atrás. Es algo que se confirma con la aparición de las últimas encuestas que ven como el voto se está reagrupando en torno a esos dos partidos en lo que parece indicar una vuelta al tradicional bipartidismo que ha imperado durante buena parte del restablecimiento democrático en España.

Si nos atenemos a los resultados que aparecen en el último estudio de Key Data para el diario ‘Público’, PP y PSOE se quedan con casi 270 escaños (153 para el PP y 116 para el PSOE) y un 67% de la estimación del voto. Mientras que Vox y Sumar retroceden respecto a las últimas encuestas del pasado año y Podemos, uno de los partidos claves a la hora de poner en jaque el bipartidismo, se quedaría fuera del Congreso. Esos 270 escaños se quedarían cerca de los 296 qe consiguieron ambos partidos en las elecciones de 2011 que ganó Mariano Rajoy, las últimas antes de la aparición de partidos como Podemos o Ciudadanos.

Hacia el mismo escenario apunta la última encuesta del CIS, aunque cambiando de partido ganador, poniendo al PSOE con un 34% de apoyos y al PP con 32’1, pero un resultado general parecido, con los dos principales partidos acaparando el 66’1% de los votos, una cifra parecida al 67% que pronostica la de Key Data.

Es un hecho significativo ya que en las elecciones de 2015 PP y PSOE solo consiguieron 213 diputados y cuando se repitieron las elecciones un año después solo subieron a 222, con el peor resultado histórico del PSOE con solo 85 escaños. Eso sí, fue en 2019 cuando se vislumbró un posible fin a ese bipartidismo cuando entre ambos partidos se quedaron por debajo de los 200 escaños, con solo 189, incluidos los 66 del PP, su peor resultado desde el año 1979. Ese resultado conjunto era de solo 3 escaños más de los que consiguió Rajoy en 2011 o 13 escaños peor que los 202 que consiguió el PSOE de Felipe González en 1982.

La caída de los nuevos partidos

Y es que los partidos surgidos para acabar con el tradicional bipartidismo no pasan por su mejor momento, Podemos ha pasado de los 71 escaños conseguidos en 2016 a quedarse virtualmente fuera con solo el el 2,7% de los votos, después de la salida de los de Ione Belarra del grupo parlamentario de Sumar y su paso al Grupo Mixto en el Congreso de los Diputados. Por su parte, Sumar, que cuenta con parte del electorado de la formación morada, tampoco vive sus mejores momentos y ese 2’7% de los votos hace que baje del 11,8% al 9,7% de los apoyos nacionales.

Por la derecha tampoco han ido bien las cosa, Ciudadanos, que llegó a obtener 57 escaños en las primeras elecciones de 2019, ha desaparecido, mientras que los ultraderechistas de Vox, que tuvieron su mejor resultado en las segundas elecciones de 2019, con 52 escaños, siguen de capa caída y con un 8,3% continúan por debajo de Sumar.

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